ESO AQUÍ NO VA A PASAR: TONTO EL QUE LO CREA

Comienza la recta final a la campaña electoral de este año, que curiosamente esta saturada de decisiones a tomar: Presidente, asamblea, autonómicas y europeas.

Ya son cinco años viviendo en España y van dos elecciones en las que he participado. Ya son cinco años para vivir en carne propia y poder opinar sobre el caos que viven día a día los españoles y da dolor llegar a la conclusión de “de estos polvos vienen aquellos lodos” por los cuales he tenido que salir de mi casa. Cinco años viendo como se repiten los mismos errores que nos llevaron a esa macrocrisis que nos ha hundido lo que fue el barco de oro de latinoamericano: Partidos políticos que hablan de las injusticias que se viven, de desempleo, de desigualdad, de humanidad, de corrupción y de justicia… La verdad es que estamos en una enorme ratonera, donde no sabes por quien votar, y es que si analizas la situación con cabeza fría, a ninguno le interesa el beneficio común, solo sentarse en una silla de poder y hacer su real gana.

La sensación de pesadilla es aguda y asfixiante, veo como la gente común esta molesta y vulnerable, confundida y desinformada, tal y como estuvimos nosotros en los 90’s cuando nos tocó votar para un cambio que se pedía a gritos. Uno comenta y hace referencia a lo vivido, a los peligros de votar por castigo y no por convicción y conocimiento, y es tan desalentador escuchar un “Eso Aquí no va a Pasar”.

A mi pesar, va a pasar, volveré a vivir ese caos pero con otros sabores, yo solo adelanto algo al que quiera escuchar y por Dios haga que me equivoque: Votar por castigo no resuelve nada, votar por un pasado glorificado es involución, votar por soluciones facilitas donde el gobierno promete a cambio de nada es mentir… Yo se vivir en ese caos y se cuando y como salir adelante, el español no, y créanme cuando les digo que uno “no migra por deporte”.

Eso a lo que hago referencia, si les puede pasar. Nosotros con arrogancia dijimos que Venezuela no era Cuba y que no pasaríamos por lo que ellos y miren ahora, estamos mucho peor, pasamos de ser el Barco de Oro a un naufragio doloroso y cruel.

VOTEN a conciencia, con cabeza fría y por quien ustedes crean que realmente es el menos malo de todos. No dejen que los sentimientos les nuble la cabeza y más aún, NO SE ABSTENGAN, que las cargas estén repartidas y les obliguen a negociar es bueno para todos, no repitan errores cometidos por otros.

Yo tengo el privilegio de poder ejercer ese derecho a elegir, puesto que tengo doble nacionalidad y desde los 18 he podido opinar, ahora que vivo aquí y que veo más de cerca lo que pasa y lo que se pelea, me siento aun más responsable en el futuro de España, no crean que es tarea fácil, soy del 40% del colectivo que aún no se ¿por quién votar? Lo que si tengo clarisimo es por quien NO, pero no diré «a que malo voy a votar» para que no me acusen de influir negativamente a mis lectores.

EL SINDROME DEL ODIO

En un grupo de WhatsApp fui testigo de un nuevo altercado sin sentido y con consecuencias muy negativas para el colectivo al que pertenezco, por fortuna, somos más los que logramos contener el incidente, y no salió del chatear, pero es algo que invita a la reflexión y a tomar medidas por el bien de todos.

Lamentablemente es algo cada vez más frecuente, parte de la crisis por la que pasamos todos los que venimos de Venezuela, hablo del síndrome del odio. No es un caso aislado, se ve mucho entre quienes migran a otro país escapando de guerras y dictaduras, y si bien es algo comprensible por las penurias vividas y lo difícil que es adaptarse a un entorno diferente, a dejar atrás en muchos casos una buena vida, un negocio, o una profesión, lo cierto es que solo deja aflorar lo peor de la naturaleza del gentilicio.
No tiene sentido que interceptemos a alguien y le acusemos a gritos de traidor, es terrible que se le persiga y se le acose por el mismo motivo. ¿Qué ganamos haciendo algo así?

Ganamos afianzar la mala fama del latinoamericano por buscar problemas, de violento, ruidoso, grosero y de poco fíable. Ganamos que le despidan de su trabajo o le boten de su alquiler, pero también nos cierra la puerta a nosotros a esos trabajos y a una vivienda digna. Ganamos exponer a nuestros hijos al bulling, a que la gente nos tenga más desconfianza… ¿Eso es ganar?

Pongamos la cabeza fría y veamos algo que aunque duela, no es más que la realidad: Migramos, ya no vivimos en nuestro país, por lo tanto debemos hacer vida en un entorno con sus propias miserias y problemas, aquí el que te da trabajo no le va a importar si eres chavista u opositor, lo que le va a importar es que cumplas con tu trabajo y no des problemas. Aquí te vas a conseguir probablemente con la mala suerte de no encontrar trabajo en tu profesión, deberás trabajar en esos sectores que nadie quiere, ganando poco, trabajando mucho y con 50 o 100 como tu, esperando su turno.
Al que vive aquí poco le importa tus estudios, tus logros y tu inclinación política, ya sabe que no es la suya, que hablas diferente, que eres diferente y que vienes de un país al que no puedes regresar, al menos por un largo tiempo.

Les invito a la reflexión, a sanar ese odio, que solo trae problemas y cierra puertas y ventanas, las comunidades de tu país están abiertas para ayudar y sanar esas heridas, para que busquen un poquito de calor de hogar y para ayudarnos a destacar las cosas buenas de nuestro gentilicio. No nos pidan que les apoyemos en perseguir y castigar, las cacerías de brujas se terminaron allá por el siglo XVIII y murieron muchos inocentes en nombre de la justicia…

La justicia llegará y pagarán lo que deban pagar, no hagamos más difícil su llegada, vivamos en paz, ahora es momento de unir fuerzas para salir adelante y atender otras realidades que son, mas actuales, mas urgentes y con las que tendremos que vivir en adelante.

ARDE NOTRE-DAME : UNA PERDIDA MUY GRANDE PARA EL ARTE

EL alma se me fue al piso ayer por la tarde al ver la noticia del incendio de NOTRE-DAME, una hermosa iglesia con casi 900 años de historia, pasto de las llamas, tesoro del mundo y orgullo de Francia, inspiración para muchos, lugar de culto sacro, arca de tesoros e historias para todos; ahora solo queda la cáscara y lo que quitaron de su techo unos días antes para restaurarlo.

Se que la tecnología y la modernidad nos da la esperanza de hacerla nuevamente y de dejarla como estaba antes, pero, no será lo mismo, no son los originales que con el paso del tiempo fueron dándole sabor, olor, textura y carácter a la catedral, puede que a un turista estándar le de igual porque la van a dejar como estaba en la foto, pero quienes amamos el arte y lo auténtico nos deja un vacío, ya no será tan mágica.

Mi consuelo es, que no murió nadie, y que el fuego no se extendió causando un daño mayor. Los franceses no son precisamente de mi agrado por arrogantes, pero confieso que tienen mucho de que estar orgullosos y que no por nada tienen fama en el mundo del arte. Puede que alguna vez regrese a París y entre nuevamente en su catedral, pero para mi ya no estará Victor Hugo, ni su jorobado, Su vitral Rosetón ya no tendrá su mágica luz…Quedará preciosa si, pero no será la vieja dama, con sus arruguitas, sus achaques y sus canitas, ya habrá pasado por el cirujano.

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