Y hablando de tocados…

No se ustedes, pero llevo tiempo ya con la sensación de estar sentada sobre una bomba de tiempo, sin traje especial, y sin artificiero cerca. Resulta muy inquietante y hasta desagradable, salir a la calle y encontrar, cada vez con más frecuencia, a personas que se les va la pinza.

No soy la única que percibe la violencia contenida en la población, hablando seriamente, me preocupa como se esta agrietando la convivencia, como esta afectando todo lo que se esta aplicando para contener la pandemia, hoy se cumple un año de confinamiento y medidas restrictivas; desde mi punto de vista, aunque uno cumpla con lo que se pide (las normas básicas de convivencia, las distancias de seguridad, la mascarilla, los aforos, el gel) hay algo que no se ha tomado en cuenta y ha causado mella en todos.

Sin ir muy lejos y sin florituras, hay quien entra en pánico por estar a tu lado, aunque guardes más distancia de la mínima. Caminas por la calle y ves a la gente triste, asustada, ansiosa, poco tolerante, e incluso xenófoba (el acento del que tiene al lado es diferente al suyo, escuchas palabras de desprecio, ni hablemos si de colores o de rasgos).

Se está perdiendo el respeto, la tolerancia y la educación. No digo que no debamos reclamar a quienes no cumplen con las normas, pero no se puede ir por la vida paranoico con una cinta métrica en una mano midiendo la distancia, con un espray de gel hidroalcohólico en la otra mano rociando a todo aquel que te cruzas por la calle.

La gente que es diferente, es solo eso, diferente, no un foco de infección y de maldad, no hace falta los amuletos para repeler malos espíritus, ni cargar el santoral a cuestas para ir al automercado o al banco.

Seamos conscientes que esto no se acaba aun; vamos a tener que convivir, al menos un año más, con lo que no nos gusta, incluso, es posible que algunas de estas cosas sean permanentes…

A los que aun mantenemos la cordura, solo me queda pedirles que tengan paciencia y resiliencia. A los que se les va la pinza o les falta una patata para el kilo, que busquen ayuda porque amargarse no sirve de nada y ponerse violento tampoco.

Y a los negacionistas… Que Dios les cuide, porque esto no es cuento y no se puede tapar el sol con un dedo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: