Asqueada de las Redes Sociales

A ver, desde que las crearon soy de las primeras en sumarme a la tendencia y explorarlas, consumirlas y disfrutarlas; con ellas logre conectar con personas a quienes les perdí la pista en mi infancia y mi adolescencia; la verdad es que no niego que pueden ser una excelente manera de mantenerme al día con lo que sucede a mis conocidos y familia y que es un excelente canal para mantener contacto con personas en el mundo, pero, de un tiempo al presente, estoy sobresaturada de información, que por demás, resulta poco sustancial.

Solo en Facebook se más de lo que hacen los políticos, y de lo ultimo en juegos de video o en los canales privados de TV, que de lo que le pasa a mis amigos. Me resulta chocante entrar en él y no tener noticias sino recibir un tsunami de comerciales, memes y mensajes sin sentido, me saca de quicio que me pidan tantas suscripciones, afiliaciones, ofertas y denuncias, sin contar la cantidad ingesta de “chorradas” religiosas, superficiales…ni hablemos de las políticas, violentas y paranoicas…

Seré sincera, me conecto cada quince días y es como prender el TV y ver la novela, no importa cuantos capítulos has dejado de ver, sabes por donde van y cómo va la trama…ABURREN.

Estoy tentadísima en darme de baja temporal en Facebook y en Instagram para darme un respiro como hice con Twitter.

Otra es que, por seguridad, no puedes publicar mucho sobre ti, ni los tuyos, lo que nos lleva a ese inmenso mundo de los memes, que dicen mucho y poco a la vez. Ahora no se si mis amigos son fan de los nacionalistas, son de ultra izquierda o sufren una intoxicación por resina de tanto bricolaje publicado… Lo que si es seguro es que rondan los 400 kilos solo de comer todo lo que publican de cocina, y también dominan la meditación y son catedráticos de filosofía de tantas reflexiones publicadas…

Chicos perdón si tengo las redes abandonadas, me siento como un delfín en medio de una pesca por arrastre, que ve un agujerito por donde escurrirse y salvar el pellejito… si publico poco es porque no veo que decir, que me identifique, que pueda aportar y que pueda enriquecer sin morir ahogada en tanto plástico mediático.

Homenaje a los valientes de la información.

Hace unos años tuve el placer de trabajar con periodistas y la interesante oportunidad de ver como era su mundo, la verdad es que el gusto por escribir siempre ha estado presente, pero, desde que trabaje con ellos (ese equipo en particular) aprecio y valoro aun más el solo hecho de escribir, aunque cometa errores de ortografía y redacción.

Vengo de un país en el que, solo ser comunicador ya es un riesgo, pues si tienes algo de ética y mística, sientes la necesidad de contar la verdad y de dar al mundo a conocer las injusticias que te rodean, sin embargo, están allí al pie del cañón, contando lo que ven, informando de lo que pasa en ese pequeño pedazo del mundo. Es por ello que me da dolor ver, cada vez con más frecuencia el coste de su valor y de sus ansias de justicia, de humanidad, y de su cruzada por decir la verdad.

No soy periodista, y en este país no se me reconoce mi profesión tampoco (Diseñador Gráfico) ni con la experiencia acumulada de 25 años de trabajo, solo soy un humilde bachiller y sin embargo agradezco estar aquí (en la tierra de mis abuelos) y no en la zona de conflicto en la que se ha convertido mi tierra amada, agradezco la paz de mis días y sufro cuando escucho que un periodista muere a causa de su valor por buscar la verdad. Los dos últimos que engrosan la larga lista de caídos, son españoles y murieron en Burkina Faso, uno de ellos (capaz y los dos) hicieron un programa muy bueno sobre una de las tantas pesadillas que vivimos los venezolanos, y por la que muchos hemos tenido que salir de allí; me dio mucho sentimiento saber de su muerte, admiro mucho su trabajo y su valor al entrar en zonas tan riesgosas.

Pido perdón si no hablo de los míos directamente, y que no coloque nombres, digamos que por respeto a todos ellos, prefiero dejarles que se la curren y busquen quienes son y den nombres si saben de ellos y de tantos otros que han caído en acción, como soldados, como héroes, como buscadores de justicia… Mis respetos a sus familias y a su recuerdo. Mis respetos a quienes usan como arma el lápiz, la cámara y el micrófono para buscar lo que no se puede lograr con balas y sangre.

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