¿Por qué no hablo de política?

La gran pregunta que me hacen algunos amigos, conocidos y uno más que otro por allí. Este va a ser un escrito pequeño, no necesito extenderme mucho.

Primero: Vengo de un país que no se entiende, uno de los más ricos del mundo, con todo para ser una potencia, y esta en las ultimas. La otrora tierra de gracia, esta cada día peor, bajo una dictadura descarada, pobreza, delincuencia, inseguridad, un caos. En su momento yo opine, yo marché, yo voté, yo hice lo que creí correcto, yo hice las colas por medicinas en la farmacia, yo hice mis safaris en los mercados buscando artículos de primera necesidad.

Yo migre… tengo tiempo viviendo en estas tierras, que no me son ajenas, pues es la tierra de mis padres y abuelos, y se cuales son sus bondades y sus defectos.

Opinar o hablar de política en este momento, no me veo capaz, me cansé, puede que vean en ocasiones algún articulo, pero manteniendo siempre mi neutralidad. Hablar de mi tierra, me duele, aparte aquí no sabes quien es amigo o enemigo, tampoco tiene sentido buscar el bando. Opinar de la política local… NO… Tengo poco tiempo viviendo aquí, y aunque pueda ya ejercer una opinión, prefiero guardarme el veredicto en mi cabeza y recurrir al sabio consejo de mi abuelo:

«Para mantener las relaciones, es mejor no conversar de política, religión y de quien tiene el mejor caballo» . A mi me gustan los amigos que tengo, son de lo más variado, los hay de todo género, tamaño, edad, color, credo y afiliación política, me llevo muy bien con ellos y quiero que siga así.

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