UN REPORTAJE INTERESANTE – LA EFERVESCENCIA DE LAS CERVEZAS ARTESANALES

Un reportaje que extraje de una revista dominical y que quiero compartir con ustedes porque me parece interesante lo que se está gestando en el país a raíz de la crisis endémica que vivimos,  son muchas las cosas malas, pero a mi modo de ver la vida, si uno toma los problemas como oportunidades para desarrollarse en otras áreas y esto te trae satisfacciones, vale la pena intentarlo, no por nada dicen que de los malos tiempos salen los buenos negocios, pese a lo negro que puede verse el horizonte, siempre existe quien quiere seguir adelante y desarrolla cosas buenas que debemos destacar y hacerles eco, son iniciativas que deben tener continuidad una vez salgamos de esta debacle, vale la pena.

Lamentablemente la revista no permite o no tiene los botones para compartir tan buenos artículos en las redes sociales, así que si me disculpan, me tome el atrevimiento de copiar y pegar en word para luego transcribir al blog.

Si usted querido lector trabaja en esa publicación, por favor, haga llegar mi solicitud para que agreguen este tipo de enlaces que les permita compartir artículos como este, el éxito de visitas les aseguro sera rotundo.

LA EFERVESCENCIA DE LAS CERVEZAS ARTESANALES

Fuente: EL NACIONAL REVISTA TODO EN DOMINGO – DOMINGO 21 DE JULIO DE 2013
Escrito por: Rosanna Di Turi Rdituri@el-nacional.com

Un creciente grupo de entusiastas han decidido elaborar, en pequeña escala, sus propias cervezas en busca de sabores, cuerpo, aromas y tonalidades ajenas a las habituales en los anaqueles. A través de las redes sociales y catas se ha multiplicado esta cofradía de aficionados y expertos en cebada que apuestan por bebidas para degustar con calma.

Una generosa vista al Ávila acompaña a Guillermo García y Claudio Leoni cuando elaboran en casa recetas de cerveza de los monjes belgas, producen su versión de la kölsch alemana, o su propia Indian ale pale: la misma cerveza, con abundante lúpulo, que crearan los ingleses para que resistiera el largo viaje a la India. En ese afán artesanal y doméstico, los dos músicos conjuran una sed que los ocupa desde 2009: la de elaborar cervezas ajenas a las habituales, que habían probado en otras fronteras. Bautizaron a su iniciativa Pisse des Gottes, comenzaron a ofrecerlas a través de las redes sociales a una ávida fanaticada y ahora son considerados los «pioneros» en una creciente cofradía, experta en lúpulo y cebada, que se dedica a elaborar, en pequeña escala, cervezas artesanales con cuerpo, sabores, aromas y tonalidades distintos a los habituales.

 

«El venezolano tiene curiosidad y le gusta la cerveza. La idea es ofrecer alternativas distintas. A muchos ya les picó ese gusanito». Tan cierto es que su producción casera se acaba antes del segundo anuncio de 140 caracteres por Twitter.

 

En casa de Alexander Jiménez pueden llegar a similares certezas. Él, ingeniero de sistemas y su esposa Ileana, odontóloga de profesión, han visto cómo la pasión por elaborar cervezas llena su agenda, afanes, inversiones y espacios de la casa. Tras probar propuestas artesa nales en otras fronteras decidieron elaborar las propias, investigaron, analizaron videos en Youtube, crearon un blog y el año pasado bautizaron sus cervezas Norte del Sur: las mismas que se ofrecen en catas e incluso en unos dispensadores para fiestas. «Hay dos tipos de cervezas: las que refrescan y las de deleite. Las primeras son las pilsen a las que estamos acostumbrados. Las de deleite tienen más cuerpo, más aromas.

 

No son para tomarse 20 botellas. Esa es la cerveza que hacemos: que incluso puedes armonizar con la comida», cuenta Jiménez.

 

Así, por obra y gracia de este entusiasmo compartido por varios emprendedores, han surgido catas de cervezas artesanales, las propuestas han despertado el interés de sommeliers y se ofrecen en algunos locales que los seguidores conocen. Una creciente fanaticada comienza a manejar con naturalidad el hecho de beber una hefeweizen (cerveza alemana de trigo y cebada), una stout o una pale ale hechas acá. Sus fieles saben que en ellas no van a conseguir lo habitual: «Estas son cervezas que no se filtran ni se pasteurizan», cuenta Guillermo García. Muchas tienen los sedimentos de las levaduras que dieron lugar a la segunda fermentación en la botella. En esa avanzada hay cervezas oscuras o ámbar. Rubias o morenas. Todas con su propia complejidad. «Hay mucha variedad. Cada lote es único. Aunque repitamos la receta de la pale ale, puede ser distinta si se usa otro lúpulo», asegura Alexander Jiménez. Normalmente no le temen al amargor. Algunas incluso tienen toques criollos en la mezcla.

 

Daniel López y Leonor Villarroel, biólogos por formación, apuestan por estos sabores en una iniciativa a la que llamaron Old Dan’s. Hace tres años una amiga de López le trajo levadura y lúpulo de Irlanda. Daniel ensayó unas recetas en casa. Le gustó lo que logró y a estas alturas elabora seis recetas.

 

Tres habituales y otras de temporada, menos usuales y con toques locales: una de fresa, una de mango de hilacha y otra con miel de mastranto. Antes de crear falsas expectativas, aclara: «La fruta aporta color y aromas, no necesariamente sabor». No es un batido de lo que hablamos.

 

Cerveceros uníos. «Somos unos entusiastas de la cerveza», define bien Harold Pérez, publicista que comenzó a elaborar cerveza para él y sus cercanos.

 

A su iniciativa la bautizó Cacri con su consecuente lema: «Cervezas sin pedigrí». En esta particular hermandad de cebada ocurre algo meritorio: todos se han unido y en esta creciente fiebre, incluso han creado una asociación que los agrupa. «Creemos que este movimiento cervecero no puede ser unapasión solitaria. En bloque podemos difundir mejor lo que hacemos, lograr que la gente se interese más, y conseguir una mejor legislación para lograr producción mayor», señala Pérez.

 

Desde Norte del Sur, Jiménez lleva bien las cuentas. «Hay 17 marcas artesanales, pero muchas no han comenzado a ofrecerla aún. Hay 45 cerveceros registrados en la asociación. El año pasado eran 5 o 6. Antes metías en Google `cerveza artesanal Venezuela’ y no encontrabas nada. Ahora hay cantidad de personas». En esta cofradía manejan un diccionario similar, saben que tienen que conseguir sus ingredientes más allá de las fronteras y comparten estrategias parecidas: aprovechan las redes sociales y utilizan botellas que antes sirvieron para vino. Además, hay quienes dan cursos para enseñar a elaborarlas y multiplicar esa sed. Mientras tanto, los fieles de estas bebidas saben que conseguirlas amerita cierta logística.

 

«El que quiere cerveza artesanal tiene que movilizarse. Yo hago la cerveza para mí y mis amigos», dice Pérez.

 

Los hermanos Paul y Alfredo Sandoval también comenzaron en este afán de burbujas tras probar distintas cervezas extrafronteras. Este año decidieron dedicarse en serio a su pasión y en su casa de Los Teques elaboran cuatro tipos, a las que bautizaron Pilger. «Hemos tenido una suerte increíble. Con las redes sociales todo se ha multiplicado y se ha convertido en una fuente de relaciones. Nos montamos en la ola en el momento justo. Los comentarios son buenos. Los que consumen han probado otras cervezas y son bien receptivos. Tienen un background».

 

Todos coinciden en similares certezas. Cual alquimistas, saben que tienen un repertorio de recetas en las que dependiendo de la cantidad y tipos de cebada y lúpulo que aprovechen, darán con una propuesta distinta. «No estamos casados con un solo tipo. Hacemos las que nos gustan», comentan los artífices de Pisse des Gottes. Eso sí: «Son 100% cebada: eso es lo que te da el cuerpo en la cerveza».

 

Todos coinciden en una evidente pasión. Roman Jove, ingeniero con máster en Finanzas, lo sabe desde pequeño. Comenzó a hacer cerveza con su papá en Colorado, presenció el boom en Estados Unidos y dentro de poco va a estudiar un curso de maestro cervecero en aquellas fronteras, para darle forma a una pasión bien aquilatada.

 

Mientras tanto, elabora cuatro tipos que ofrece entre cercanos y le ingenia un nombre a su iniciativa, que augura llamarse Microcervecería Ávila.

 

Todos se sienten en sintonía con un movimiento presente en distintos países. Guillermo García sella su certeza. «El venezolano tiene un gusto refinado y la cerveza es importante para nosotros. No hay por qué quedarse atrás». La diversidad siempre será bien recibida.

CUANDO SE QUIEREN HACER LAS COSAS BIEN – CALIDAD DE VIDA EN LA OFICINA

Lo que está bien hecho, hay que reconocerlo, y una de las cosas que se le puede agradecer a una organización como en esta donde trabajo es su preocupación porque los empleados tengan un hobbie. Estudios especializados han destacado la importancia que la gente tenga un hobbie, algo que vaya más allá de la rutina del trabajo que le permita al empleado disfrutar de un sano esparcimiento, oportunidades para hacer deportes en un lugar seguro y de distenderse fuera de las horas de trabajo.

Muchos de los que trabajan en la oficina viven en ciudades satélite como Guarenas, Guatire, San Antonio o Los Teques, ciudades que si bien están relativamente cerca de Caracas, con el trafico que nos gastamos hoy en día equivalen al menos una inversión de 4 horas en desplazamientos casa/trabajo – trabajo/casa; horas que pueden ser las ideales para practicar alguna actividad mucho más estimulante que morirte del asco en una cola infernal.

La organización donde trabajo, tiene un plan de actividades para que ese tiempo sea más productivo, más estimulante, seguro y definitivamente menos estresante; de cuatro y media de la tarde a siete de la noche, cuando el tráfico en esta ciudad suele ser más infernal, en las instalaciones de la casa matriz se abren espacios para que pasemos el rato haciendo algo diferente a trabajar. Allí es donde nacen iniciativas como:

  • El Club de Lectura
  • El Club de Corredores
  • Club de Ciclistas
  • La Coral
  • Los Jueves de Bailoterapia y …
  • El Taller de Escritura de Cuentos

De todas estas actividades confieso participar en dos de ellas, de hecho, las más intelectuales, y sin importar eso, debo agradecer estos espacios porque aprendes algo nuevo todos esos días en que vas, conoces a muchos compañeros que están cerca pero que por rutinas no tratas y solo puedes ver en la cola del comedor y cuando sales ya no hay tanto tráfico, llegas a tu casa menos amargado, con algo diferente que contar aparte de un mal día, o de la rutina de siempre. Son iniciativas que puedes replicarlas donde sea, en tu casa, con amigos, con el condominio, una excelente manera de combatir el estrés en una ciudad cada día más agresiva.

¿Qué gana la empresa con esto? : Resultados a nivel de eficiencia, el empleado se conecta más con la empresa y con sus compañeros de trabajo, libera tensiones y se relaja, el rendimiento parece mentira, mejora considerablemente, forja alianzas con compañeros de otras áreas que pueden serles útiles en sus labores  y que a lo mejor en un ambiente más formal no forjaría con el mismo éxito, en general siente que su calidad de vida es mejor por lo tanto su rendimiento también lo será.

No importa el tamaño de tu empresa, es bueno considerar estas alternativas que van más allá de una gerencia tradicional, vivimos en un mundo cada día más caótico, menos humano y amigable, es necesario abrir espacios para relajarnos, forjar alianzas y crear nexos más sanos con quienes nos rodean. No es una tarea titánica, tampoco es costosa, incluso pueden llegar a ser gratuitas y aun así ser exitosas, anímense, los resultados bien valen la pena.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL COMIENZA EN CASA Y ESTA VEZ EN LA COCINA DE LA OFICINA

Si no les resulte extraño el titulo, es así como lo cuento, la empresa donde trabajo tiene iniciativas bien interesantes para sus empleados, si bien estamos como país y como miembros de una empresa y de una comunidad en medio de una crisis a todo nivel (social, económico, político, etc) y que todo no es color de rosa, mucho menos en una empresa tan grande como en la que yo trabajo, no podeos negar que tiene iniciativas muy interesantes en materia de RSE, sobre todo a nivel de empleados.

Ya yo hable antes del Club de Lectores  y de lo bien que va, el lunes pasado me asignaron la tarea de sacar fotos  en el curso básico de cocina que da el proveedor que maneja el comedor de la sede principal.

El curso está orientado a todo aquel que este curioso, sea amante de la cocina o este harto de quemar el agua. No es el primer curso que se hace en la organización, ya viene a ser el cuarto o quinto en realizarse y la dinámica resulta muy simple y grata, es casi un programa de televisión en vivo, donde los cocineros del comedor nos preparan paso a paso una serie de recetas sencillas y sabrosas, indicándonos trucos especiales para que el plato a presentar sea de restaurant, responden las preguntas del público participante e involucra a más de un voluntario a ayudar en la elaboración de la receta.

El resultado: Un sábado divertido, ameno y diferente, en compañía de gente que trabaja contigo y que la ves fuera del esquema rígido de los rangos, los departamentos y los problemas del día a día, más relajados y dispuestos a divertirse.

Aprendes algo nuevo para sorprender a tu familia, y esa sorpresa puede ser grande puesto que más de uno ha casi infartado a los novios (as), al esposo (a) o a los amigos, ofreciéndose a cocinar y servir tremendo banquete.

Y la empresa cumple con la ley, estimula la relación entre los empleados, rompe con la peligrosa rutina laboral y otorga un beneficio que si bien no está en el contrato no puede esconderse ni obviarse. Vale la pena, en mi caso ya es la segunda vez que voy, y no será la última, porque la próxima según me cuentan es de cocina ligera, me interesa, yo vivo a dieta…

SABROSO CONTAR CON UN CLUB DE LECTORES EN TU OFICINA

Leer siempre ha sido algo gratificante, te permite aprender algo nuevo, te permite desligarte por un tiempo de tus problemas y meterte en la piel de algún personaje y vivir sus aventuras, te permite viajar con el héroe y hasta te enseña a cocinar. Aun más sabroso es compartir lo leído y opinar, ver el punto de vista de esas otras personas que al igual que tu leen y viven la experiencia, eso es precisamente lo que se hace en mi oficina, la organización está promoviendo la lectura recreativa entre sus empleados y ha creado un Club de Lectores.

El proyecto ya tiene tiempo, pero por dificultades técnicas y estratégicas hubo que suspenderlo temporalmente, afortunadamente se ha retomado la iniciativa y ha reiniciado con fuerza, resulta ahora mucho más interesante, ahora no sólo leemos los libros y comentamos entre los empleados, se ha agregado la posibilidad de hablar directamente con el autor y aclarar dudas sobre el libro en cuestión.

El libro que leímos en este primer nuevo ciclo fue Las Fantasías de Juan Bimba de Axel Capriles, un libro bien interesante sobre nuestra idiosincrasia, sobre nuestro modo de ser y de vivir, sobre la identidad, es un libro muy bueno y que te invita a la reflexión, debes estar abierto a recibir unas cuantas verdades que son un tanto incomodas de asimilar, pero que es necesario destacar e identificar si queremos salir adelante y mejorar.

En cuanto a la tertulia con el autor, no tienen idea de lo interesante que fue conversar con él, aparte de ser una persona muy agradable, divertida e ingeniosa, fue estimulante y reflexivo.

Vale la pena que promuevan en sus oficinas un club de lectura, no solo estimulas este buen habito, también puedes trabajar otra serie de puntos que fortalecen al recurso humano y su relación con el entorno, promueves el ambiente de amistad, de identidad y de convivencia, tan importantes para un buen ambiente laboral…sólo propónganlo, estimulen la lectura y promuevan el talento nacional

MI VIAJE POR EL MUNDO DEL TEJIDO

Knitta, Please: The Work of Magda Sayeg
Imagen extraida de readymade.com
Knitta, Please: The Work of Magda Sayeg

No se rían pero de unos meses al sol de hoy me ha dado por tejer, ya saben, cual abuelita sentadita en una silla, con su cajita full de estambres, sus dos agujas y sus perritos durmiendo en la alfombre, lo único así diferente es que no soy ninguna vieja y no estoy frente a una chimenea, más bien la luz así romántica y cálida de ese fuego ha sido sustituida por algún programa de tv.

 La nueva afición al tejido tiene más de mis reminiscencias catalanas que mi amor por las manualidades, al menos en sus inicios, la necesidad de gastar menos (de allí lo catalán y a mucha honra), sumando además la necesidad de realizar una tarea anti estrés, me llevo al noble oficio del tejido.

No me quejo, ha resultado una experiencia muy gratificante y en verdad relajante, ya llevo un 25% de avance en mi primer sweater, una bufanda que no me quedó tan mal y, menos ruido mental y más tranquilidad poco antes de dormir.

Una se tarda un poco en el primer sweater, más aun si quieres que te quede bien y poder usarlo. en el proceso que parece tan simple y anticuado se esconde un sin fin de secretos, que uno no sospecha, por ejemplo:

• Ejercitas la concentración a tal punto que te abstraes y dejas las preocupaciones a un lado.
• Ejercitas la paciencia y la perseverancia, porque los primeros intentos son de pena y si llegan a ser la mitad de perfeccionistas y tercos que soy yo no se extrañen que desarmen y vuelvan a armar esa primera bufanda un par de veces al menos.
• Te relaja muchísimo si te lo tomas como lo que es, un hobby y no un maratón de cronómetro.
• Los insumos no son costosos si sabes dónde y que buscar, lo más caro suele ser el hilo por lo que se recomienda preguntar primero, lo ideal es comenzar con una lana sintética de precio modesto y en su defecto usar pabilo.
• Casi todas las mercerías tienen alguna persona que da cursos de tejido, es bueno preguntar eso también, yo recomiendo aquellas tiendas que tienen una dueña mayor (una abuelita) ellas seguro te dan un curso por un precio módico.
• A falta de abuelitas con dotes de maestra están las revistas de tejido pero tardaran más y se perderán de un abanico de trucos buenísimos que solo alguien con experiencia te puede contar
• No se extrañen que en los primeros días les duelan las manitos como hubiesen hecho hallacas desde ayer por la mañana, tejer ejercita las manos y las muñecas.

Como dije antes el primer sweater tarda en salir pero el resultado vale la pena, y la experiencia ganada también, ya el segundo será más rápido y el tercero ni les cuento. El único consejo que les doy si me siguen en este hobby es que se lo tomen con calma, no pretendan que van a tomar dos clases y luego montaran un negocio de sweaters al mayor o se inscribirán en algún maratón por allá por Londres, forrando autobuses y cabinas de teléfono (http://www.magdasayeg.com/home.php), es algo recomendado por los médicos para bajar la ansiedad, ya cuando tengamos la habilidad y el aburrimiento parejo nos sumamos a la fiebre del Knitta Please.

Y antes de que llamen a mi psiquiatra y lo regañen, busquen primero esas dos palabritas en google y hagan click en imagenes, ya veran que hay gente un poquito mas freaky que yo, que ademas han convertido a este movimiento en toda una tendencia artística… muy original por demás…

MUSEO DEL TRANSPORTE, SOBREVIVE A FUERZA DE VOLUNTAD

Este fin de semana largo aprovechando ese tiempito extra que uno tiene para dedicarse a vivir lo que el normalmente no puedes vivir en este manicomio, le hice caso a unos amigos y quedamos en encontrarnos en el Museo del Transporte.

Hasta los momentos y según tenia por entendido ese lugar estaba por morir a causa de la mala fe de … el innombrable y su sequito. A un lado abrieron una terminal de autobuses que de paso no le paga al Museo el espacio cedido por CHULERIAS de la empresa y lo que queda del antiguo museo es sólo una fracción de lo que era antes sin embargo aun conserva su magia, está bastante deteriorado pero básicamente lo que requiere es un poquito de cariño y más apoyo de nuestra parte como visitantes, al llegar a la puerta del museo te piden una colaboración, la misma es para mantener funcionando la iniciativa y tú decides cuanto darles, estacionas seguro adentro y puedes pasearte por lo que queda del lugar que está muy limpio y bien montado, los vehículos antiguos están en perfecto estado, sólo les falta un poco de cariño (lavarlos). Dentro del museo puedes apreciar el esfuerzo de la gente que trabaja allí por mantenerlo en pie, aun está allí por la voluntad y el amor de todos, empleados, club de aficionados, curadores y visitantes.

Hay tanta historia allí, y tantas joyas automotrices que lo que da es mucha rabia pensar que pasaría si cierran el lugar, no me quiero imaginar a todos esos carros en un depósito de chatarra porque es allí donde van a parar si no hacemos algo. De cerrar seria una pérdida importante en nuestro patrimonio histórico, y para la educación de nuestros hijos.

Visiten el Museo, es un lugar ideal para llevar a la familia y pasar un rato muy agradable, aparte que se fotografía muy bien y la gente que trabaja allí es sumamente amable. Esta pasando el  Parque del Este en la avenida Francisco de Miranda, se entra desde la autopista y como opciones para estacionar tienes el mismo museo, el Parque del Este y el Centro Comercial Millenium.

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