CUANDO SE QUIEREN HACER LAS COSAS BIEN – CALIDAD DE VIDA EN LA OFICINA

Lo que está bien hecho, hay que reconocerlo, y una de las cosas que se le puede agradecer a una organización como en esta donde trabajo es su preocupación porque los empleados tengan un hobbie. Estudios especializados han destacado la importancia que la gente tenga un hobbie, algo que vaya más allá de la rutina del trabajo que le permita al empleado disfrutar de un sano esparcimiento, oportunidades para hacer deportes en un lugar seguro y de distenderse fuera de las horas de trabajo.

Muchos de los que trabajan en la oficina viven en ciudades satélite como Guarenas, Guatire, San Antonio o Los Teques, ciudades que si bien están relativamente cerca de Caracas, con el trafico que nos gastamos hoy en día equivalen al menos una inversión de 4 horas en desplazamientos casa/trabajo – trabajo/casa; horas que pueden ser las ideales para practicar alguna actividad mucho más estimulante que morirte del asco en una cola infernal.

La organización donde trabajo, tiene un plan de actividades para que ese tiempo sea más productivo, más estimulante, seguro y definitivamente menos estresante; de cuatro y media de la tarde a siete de la noche, cuando el tráfico en esta ciudad suele ser más infernal, en las instalaciones de la casa matriz se abren espacios para que pasemos el rato haciendo algo diferente a trabajar. Allí es donde nacen iniciativas como:

  • El Club de Lectura
  • El Club de Corredores
  • Club de Ciclistas
  • La Coral
  • Los Jueves de Bailoterapia y …
  • El Taller de Escritura de Cuentos

De todas estas actividades confieso participar en dos de ellas, de hecho, las más intelectuales, y sin importar eso, debo agradecer estos espacios porque aprendes algo nuevo todos esos días en que vas, conoces a muchos compañeros que están cerca pero que por rutinas no tratas y solo puedes ver en la cola del comedor y cuando sales ya no hay tanto tráfico, llegas a tu casa menos amargado, con algo diferente que contar aparte de un mal día, o de la rutina de siempre. Son iniciativas que puedes replicarlas donde sea, en tu casa, con amigos, con el condominio, una excelente manera de combatir el estrés en una ciudad cada día más agresiva.

¿Qué gana la empresa con esto? : Resultados a nivel de eficiencia, el empleado se conecta más con la empresa y con sus compañeros de trabajo, libera tensiones y se relaja, el rendimiento parece mentira, mejora considerablemente, forja alianzas con compañeros de otras áreas que pueden serles útiles en sus labores  y que a lo mejor en un ambiente más formal no forjaría con el mismo éxito, en general siente que su calidad de vida es mejor por lo tanto su rendimiento también lo será.

No importa el tamaño de tu empresa, es bueno considerar estas alternativas que van más allá de una gerencia tradicional, vivimos en un mundo cada día más caótico, menos humano y amigable, es necesario abrir espacios para relajarnos, forjar alianzas y crear nexos más sanos con quienes nos rodean. No es una tarea titánica, tampoco es costosa, incluso pueden llegar a ser gratuitas y aun así ser exitosas, anímense, los resultados bien valen la pena.

MIS RAZONES PARA DEJAR LA FOTOGRAFÍA TEMPORALMENTE

Y no me quejo, realmente ha resultado una excelente terapia para mejorar mi problema con la timidez y la interrelación con el entorno.

Siempre ando buscando la estética, no la vacua que no va más allá de si estas buenota o buenote, sin reparar en lo que está dentro o alrededor del estuche, busco la que está en todo lo que nos rodea, soy de las que disfruta y goza más, una buena obra de teatro, un concierto de música, una feria del libro, un paseo por el parque, o una galería de arte, que de salir a una discoteca, lo siento, pero si, peco de intelectual aunque no lo sea.

En esa búsqueda me tope con la fotografía y su magia, esa cualidad de atrapar momentos y dejarlos suspendidos en el tiempo. Como todos comencé por lo básico, una camarita de bolsillo sacándole fotos a todos los amigos, familiares, vecinos y mascotas del vecindario, no pelaba un cumpleaños, una navidad, una boda ni una graduación, al punto que mi registro de vida es genial, he estado en todas partes y no puedo probarlo porque… no salgo en una puta foto. Esa curiosidad paso a ser algo más y probé metiéndome en un taller de fotografía, interesante y estimulante en la escuela de Roberto Mata, que pese a lo que digan de él, algo si es verdad, su escuela es de las mejores, su único punto débil es quizás, que son un tanto arrogantes, pero tienen razón en serlo hasta cierto punto si lo que buscan es calidad, por ello si quieren aprender seriamente este lugar es una buena opción.

Yo por motivos muy personales he tenido que retirarme temporalmente pero aun tengo pendiente el regresar y retomar ese aprendizaje. Mientras, sigo practicando e investigando por mi cuenta, y gracias a mi equipo de trabajo puedo contar con un poco más de tiempo para ello, ya que a veces ayudo a los muchachos cubriendo los eventos que ellos no pueden, y es interesante ver a la fotografía como algo más que darle clic a un botón, esta también la interacción con el modelo, el proceso de abordarle, entablar una conversación, pedirle que pose, convencerlo en la mayoría de los casos y tomar la foto, una foto que le resalte esa belleza que va más allá del estuche que es el cuerpo.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL COMIENZA EN CASA Y ESTA VEZ EN LA COCINA DE LA OFICINA

Si no les resulte extraño el titulo, es así como lo cuento, la empresa donde trabajo tiene iniciativas bien interesantes para sus empleados, si bien estamos como país y como miembros de una empresa y de una comunidad en medio de una crisis a todo nivel (social, económico, político, etc) y que todo no es color de rosa, mucho menos en una empresa tan grande como en la que yo trabajo, no podeos negar que tiene iniciativas muy interesantes en materia de RSE, sobre todo a nivel de empleados.

Ya yo hable antes del Club de Lectores  y de lo bien que va, el lunes pasado me asignaron la tarea de sacar fotos  en el curso básico de cocina que da el proveedor que maneja el comedor de la sede principal.

El curso está orientado a todo aquel que este curioso, sea amante de la cocina o este harto de quemar el agua. No es el primer curso que se hace en la organización, ya viene a ser el cuarto o quinto en realizarse y la dinámica resulta muy simple y grata, es casi un programa de televisión en vivo, donde los cocineros del comedor nos preparan paso a paso una serie de recetas sencillas y sabrosas, indicándonos trucos especiales para que el plato a presentar sea de restaurant, responden las preguntas del público participante e involucra a más de un voluntario a ayudar en la elaboración de la receta.

El resultado: Un sábado divertido, ameno y diferente, en compañía de gente que trabaja contigo y que la ves fuera del esquema rígido de los rangos, los departamentos y los problemas del día a día, más relajados y dispuestos a divertirse.

Aprendes algo nuevo para sorprender a tu familia, y esa sorpresa puede ser grande puesto que más de uno ha casi infartado a los novios (as), al esposo (a) o a los amigos, ofreciéndose a cocinar y servir tremendo banquete.

Y la empresa cumple con la ley, estimula la relación entre los empleados, rompe con la peligrosa rutina laboral y otorga un beneficio que si bien no está en el contrato no puede esconderse ni obviarse. Vale la pena, en mi caso ya es la segunda vez que voy, y no será la última, porque la próxima según me cuentan es de cocina ligera, me interesa, yo vivo a dieta…

SABROSO CONTAR CON UN CLUB DE LECTORES EN TU OFICINA

Leer siempre ha sido algo gratificante, te permite aprender algo nuevo, te permite desligarte por un tiempo de tus problemas y meterte en la piel de algún personaje y vivir sus aventuras, te permite viajar con el héroe y hasta te enseña a cocinar. Aun más sabroso es compartir lo leído y opinar, ver el punto de vista de esas otras personas que al igual que tu leen y viven la experiencia, eso es precisamente lo que se hace en mi oficina, la organización está promoviendo la lectura recreativa entre sus empleados y ha creado un Club de Lectores.

El proyecto ya tiene tiempo, pero por dificultades técnicas y estratégicas hubo que suspenderlo temporalmente, afortunadamente se ha retomado la iniciativa y ha reiniciado con fuerza, resulta ahora mucho más interesante, ahora no sólo leemos los libros y comentamos entre los empleados, se ha agregado la posibilidad de hablar directamente con el autor y aclarar dudas sobre el libro en cuestión.

El libro que leímos en este primer nuevo ciclo fue Las Fantasías de Juan Bimba de Axel Capriles, un libro bien interesante sobre nuestra idiosincrasia, sobre nuestro modo de ser y de vivir, sobre la identidad, es un libro muy bueno y que te invita a la reflexión, debes estar abierto a recibir unas cuantas verdades que son un tanto incomodas de asimilar, pero que es necesario destacar e identificar si queremos salir adelante y mejorar.

En cuanto a la tertulia con el autor, no tienen idea de lo interesante que fue conversar con él, aparte de ser una persona muy agradable, divertida e ingeniosa, fue estimulante y reflexivo.

Vale la pena que promuevan en sus oficinas un club de lectura, no solo estimulas este buen habito, también puedes trabajar otra serie de puntos que fortalecen al recurso humano y su relación con el entorno, promueves el ambiente de amistad, de identidad y de convivencia, tan importantes para un buen ambiente laboral…sólo propónganlo, estimulen la lectura y promuevan el talento nacional

Blog de WordPress.com.

Subir ↑